El pago de la remuneración en el descanso médico

Muchos lectores consultan qué pasa cuando el trabajador (o trabajadora) deja de laborar un período prolongado por causa de alguna enfermedad o accidente. Específicamente se nos consulta si tiene derecho a seguir percibiendo sus ingresos remunerativos a pesar que no presta servicio efectivo, y quién debe asumirlos.

Pues bien, en una relación laboral el trabajador presta sus servicios al empleador a cambio de que éste le pague una remuneración. Es decir, la remuneración es consecuencia del trabajo prestado. Por eso es válida la pregunta de nuestros lectores en el sentido de que resultaría siendo normal que en caso de imposibilidad de prestar el servicio el empleador quedaría exonerado de pagar la remuneración.

Pero ello no siempre es así. Puede ocurrir que el trabajador se enferme o sufra un accidente que lo obligue a ausentarse de sus labores por prescripción médica para recuperarse. En ese caso el trabajador no pierde los ingresos que hubiera generado si seguía laborando.

Sobre el caso, el Texto Único Ordenado de la Ley de Fomento del Empleo: Ley de Productividad y Competitividad Laboral (Decreto Supremo Nº 003-97-TR) señala en su Artículo 11º que el contrato de trabajo se suspende de modo imperfecto cuando el empleador debe pagar la remuneración aunque el trabajador no preste servicios, y en su Artículo 12º señala que son causas de suspensión del contrato de trabajo la invalidez temporal, la enfermedad y el accidente comprobados.

Asimismo, la Ley de Modernización de la Seguridad Social en Salud (Ley Nº 26790) establece en su Artículo 3º que los trabajadores dependientes son afiliados regulares del Seguro Social de Salud, en su Artículo 12º señala que los asegurados tienen derecho a que el empleador les abone la remuneración de los primeros 20 días de incapacidad laboral y tienen derecho a subsidio por incapacidad temporal a cargo del Seguro Social de Salud partir del día 21  de incapacidad.

Queda claro entonces que si el empleador ha cumplido con su obligación de afiliar al trabajador al Seguro Social de Salud y éste queda incapacitado para laborar por enfermedad o accidente, corresponderá que el empleador siga pagando la remuneración del trabajador hasta un máximo de 20 días de incapacidad, y si la incapacidad supera los 20 días el trabajador tendrá derecho a que el Seguro Social de Salud le abone el subsidio por incapacidad temporal a partir del día 21 y por un máximo de 11 meses y 10 días.

Ahora, no es que el Seguro Social de Salud pague al trabajador incapacitado directamente el subsidio, sino que es el empleador quien abona al trabajador la suma pertinente y luego solicita al Seguro la devolución dentro de los seis meses posteriores al cese de la incapacidad (Artículo 23º del Decreto Supremo Nº 009-97-SA).

Es preciso también señalar que si el trabajador en planillas no cumple con los requisitos para percibir el subsidio por causa imputable al empleador (por ejemplo: no haberse pagado oportunamente las aportaciones al Seguro Social) la cobertura del subsidio corre por cuenta del empleador pues si el Seguro se ve precisado a abonarlo exigirá el reembolso al empleador tal como estipula el Artículo 36º del Decreto Supremo Nº 009-97-SA.

En el caso de los trabajadores que no están en planillas evidentemente no se encuentran afiliados al Seguro Social de Salud, y por dicho motivo en caso de incapacidad temporal no gozarán del subsidio por omisión imputable al empleador. No hay norma legal que regule dicha situación, porque lo que la ley espera es que todo trabajador esté en planillas y afiliado al Seguro Social. Nos encontramos ante un vacío. En estos casos a veces ocurre que el empleador despide al trabajador al no poder aprovecharse de sus servicios, ocasionando a éste un daño adicional al que ya viene padeciendo. Pero lo cierto es que el trabajador se ve impedido de acceder al subsidio por que el empleador no lo registró en planillas, por lo cual la solución debe ser la misma que para el caso de los trabajadores asegurados que no acceden al subsidio por omisiones del empleador: que éste se haga cargo del subsidio.

En síntesis: el trabajador asegurado tiene derecho a que el empleador le pague la remuneración de un máximo de 20 días de descanso médico, y que el Seguro Social de Salud le otorgue un subsidio por incapacidad temporal a partir del día 21 por un lapso de 11 meses y 10 días. El trabajador no asegurado tiene derecho a que el empleador asuma ese subsidio porque al no registrar en planillas al trabajador impidió que éste acceda al subsidio a cargo del Seguro Social de Salud, y si ello no ocurre el trabajador tiene expeditos su derecho de accionar judicialmente para que se le pague los ingresos que le corresponden por el período de incapacidad.

Por eso es recomendable que los empleadores se formalicen, que registren en planillas a sus trabajadores, pues así se evitan situaciones posteriores que pueden serles gravosas como el tener que asumir el subsidio por incapacidad temporal.

58 Comentarios

  1. kelly 25 mayo 2011
  2. jose luis 21 mayo 2011
  3. DULCE 20 mayo 2011
  4. Pancho 20 mayo 2011
  5. emilio 25 marzo 2011
  6. Juan Tumialan 9 marzo 2011
    • Juan Tumialan 10 marzo 2011
  7. nina 1 marzo 2011
  8. edutb 1 marzo 2011
  9. edutb 1 marzo 2011
  10. edutb 1 marzo 2011

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *